Todos sabemos qué es un refresco y que aparte de estar muy buenos, no son beneciciosos para la salud. Uno de los ingredientes de los refrescos más perjudiciales es, sin duda, el azúcar blanco. Una simple lata de 33cc (las normales) incluyen entre 35 y 42 gramos de azúcar. Recordamos que para una dieta normal de 2000 calorías de un adulto según la OMS (Organización Mundial de la Salud) la ingesta máxima recomendada, es de 50 gramos.

Asimismo, también nos dicen que para “proporcionar beneficios adicionales para la salud” el azúcar ingerido debería ser de 25 gramos al día. En ambos casos nos estaríamos pasando del objetivo de azúcares porque además de bebernos solo una lata, tampoco sería lo único que comeríamos con azúcar durante todo el día.
Los refrescos triunfan por su bajisimo precio de producción gran adicción y por la competencia en el mercado.
Os invitamos a visitar www.sinazucar.org y comprobar a que cantidad de azúcar nos enfrentamos en cada alimento.

Pasemos a los problemas ocasionados por los refrescos, concentrándonos en los provocados por los azúcares.

  • Caries: el acido y el azúcar de los refrescos contribuye a que la placa bacteriana genere ácidos que provocan una desmineralización del diente, lo cual provoca, en primera instancia, la disolución del esmalte. Después la desmineralización continúa atacando la dentina y termina alcanzando la pulpa dentaria, produciendose su inflamación (pulpitis) y necrosis del diente. Una caries puede implicar no solo perder un diente, en los casos mas extremos, una caries puede producir la enfermedad "Angina de Ludwig" que consiste en una infección muy grave la cual invade con pus la cara, cuello, vias respiratorias, y pulmones. Sin el tratamiento adecuado puede llegar a matar al paciente. con todo esto no pretendemos ser amarillistas, lo último es un caso extremo, pero posible.

  • Problemas renales, osteoporosis y obesidad: el ácido fosfórico y benzanoato de sodio presentes en los refrescos pueden causar cálculos renales (piedras en los riñones) y demás problemas renales. Además el ácido fosfórico desestabiliza el equilibrio de minerales de los huesos, dañandolos. Una buena compensación por ello seria beber leche o tomar mas deribados lácteos.

  • Diabetes: tomar un refresco diario aumenta el riesgo de diabetes un 15% y además ocasiona una resistencia a la insulina. La diabetes de tipo 2, que puede llevar al deterioro cognitivo, la demencia y enfermedad cardiaca, todo esto por la sobrecarga de azúcares que contienen los refrescos.

azúcar en la comida

Pero aun sabiendo todo esto,

sabemos que vamos a volver a tomar un refresco después de leer este post... pero, ¿que tipo de refresco?
Lo cierto es que cuando se trata de productos para diabéticos (los cuales son considerablemente saludables) pueden llagar a "clavarte". Las versiones "ligth" tampoco son una buena elección si lo que quieres es beber frecuentemente refrescos, porque, si, puede que el aporte calórico sea infimo y puede que no tenga azucar casi, pero... ¿entonces porque sigue sabiendo dulce? Fácil, sustituyen el azúcar por otro edulcorante, el cual también tiene un límite por día, ejemplos de ellos son: la sacarina (1g/dia), aspartamo (2,4mg/kcal/dia), sorbitol (50'4 g/dia) o xilitol (40g/dia).
Además cierta famosa marca de refrescos, en su versión "Zero" usa un compuesto llamado ciclamato de sodio como edulcorante. Esta bebida ha sido prohibida en países latinoamericanos como Venezuela o Méjico. Por si fuera poco, al beber estos refrescos nos engaña al cerebro pensando que eso dulce es glucosa, pero no lo es, asi que ya el adicto va a buscar otros métodos de conseguir azucar, por ejemplo, hinchandote a galletas.
Sin duda, los mejores edulcorantes serían la estevia y el azúcar moreno, y el mejor refresco, sin duda, es el refresco casero, peeero, ¿porque no lo hacen así? sencillo, el azúcar blanco es muchísimas veces mas barato que la estevia y el azúcar moreno.
Conclusión; si quieres un buen refresco, o lo haces tú con estevia o azúcar moreno, o bebemos zumos de frutas sanos, aún asi, siempre nos quedará la fresca agua.