Habréis notado por ciertas decoraciones urbanas, ciertos emotivos anuncios y ciertas campañas de destacados comercios que la Navidad se acerca. Y con la navidad también vienen los turrones, los polvorones, las copas, las reuniones familiares y las reuniones de empresa. Conozcamos pues como minimizar las consecuencias de estas comilonas.

Los expertos calculan que, de media, cada persona engordará entre tres y cinco kilos durante las fiestas. Son simples matemáticas, en cada comilona podemos ingerir de 2.000 a 3.000 kilocalorías, lo que equivale a dos días de ingesta normal. Aunque no es solo la cena de Nochebuena o la comida de Navidad, sino todo lo que vamos comiendo durante los días previos y posteriores. ¡Pero no todo está perdido!

Es importantísimo no saltarse comidas. Compensa con comidas ligeras y menos calóricas, pero nunca paséis por alto ninguna comida. Lo único que conseguiréis es llegar con más hambre a la siguiente comilona. Otra forma de evitar esta situación es hacer comidas intermedias, pero no picotear.

Procurad que el día previo y el posterior a las principales citas gastronómicas preparar un desayuno ligero. Tomaros un té verde con limón en ayunas, ayuda a depurar el hígado y eliminar la grasa acumulada.

Comilonas de navidad

Unos de los principales rituales navideños es brindar. Recordad que el alcohol, debido a sus procesos de fermetación o destilación y su alto contenido, en muchos casos, de azúcar es una de las substancias que más engordan. Así que procurad no abusar y evitar las bebidas gasificadas.

En estas fiestas la carne suele ser uno de los grandes platos. Siempre es mejor optar por la carne de conejo o de pollo. En caso de optar por el cordero, la res o el cerdo intentad retirarle la grasa y evitad el exceso de aliño. Y si es posible una de las grandes y jugosas alternativas a la carne es el pescado.

Ya que somos conscientes de que la comida será variada y abundante evitad las guarniciones pesadas. Serviros una pequeña cantidad de cada plato del menú, ya que suelen ser muy variados. De esta manera probarás todo el surtido gastronómico pero sin llenarte en exceso.

Evidentemente, pero siempre es bueno recordar, no se puede aparcar las rutinas deportivas. Ya que ayudará a quemar todos los excesos que conllevan estas festividades.

Después de estas pequeñas directrices y en resumen: Moderación. No es necesario acabar las ingestas con una sensación de pesadez extrema.