Existen gran variedad de dietas para adelgazar. En algunos casos se presentan como infalibles y basadas en premisas que, por su complejidad científica, se nos puede escapar algún detalle. Hoy conoceremos la “Dieta Alcalina”, con sus virtudes y sus mitos.

La dieta alcalina está basada en que los alimentos ingeridos por nuestro organismo afecta directamente en el pH de nuestros fluidos corporales. El pH mide el grado de acidez o alcalinidad de una sustancia, siendo un pH = 0 completamente ácido y un pH = 14 completamente alcalino, convirtiéndose en pH = 7 en neutral.

La dieta Alcalina defiende que debemos mantener el pH de nuestro organismo en estado alcalino comiendo un 70% de alimentos alcalinos y un 30% de alimentos ácidos. Provocando un efecto protector contra enfermedades como el cáncer o la osteoporosis, y a su vez conseguir adelgazar.

Los alimentos alcalinos son las verduras, cereales, frutas frescas, frutos secos y legumbres. Siendo pues los alimentos más ácidos, y por tanto, los menos recomendados: carne, pescado, aves, lácteos y harinas entre otros. Aquí tenéis una lista:

Tabla de alimentos alcalinos y ácidos

No existen evidencias científicas que demuestre que el consumo de alimentos alcalinos sea beneficioso para nuestro organismo. Además, según los expertos nutricionistas y otros especialistas médicos, se trata de una dieta innecesaria, ya que el cuerpo cuenta con sistemas fisiológicos para mantener el pH sanguíneo dentro de sus valores. Sí que es cierto que la alimentación influye en el pH urinario, no obstante el significado de su pH, es que el sistema renal compensa el consumo de alimentos ácidos o alcalinos eliminando su exceso en el organismo.

No obstante existen beneficios nutritivos y saludables en la Dieta Alcalina:
El hecho de consumir alimentos alcalinos produce que nuestro organismo trabaja mejor y requiere menos energía para procesar y asimilar los nutrientes. Provocando un estado general de energía y vitalidad.

En el hecho de adelgazar, parece ser que la Dieta Alcalina si es una buena aliada. Se trata de una dieta básicamente vegetariana, rica en cereales, frutas y legumbres, eliminando en gran medida los alimentos más grasos como las carnes, los pescados y otros alimentos procesados. No obstante, es necesario acompañar a la Dieta Alcalina de actividad física y un descanso adecuado.