El ácido úrico es un compuesto orgánico que incluye carbono (básico para cualquier compuesto orgánico), nitrógeno, hidrógeno y oxígeno. Concretamente se trata de un desecho del cuerpo. Siendo la principal sustancia para eliminar los excesos de nitrógeno producidas por nuestras células. Su expulsión del organismo se hace a través de la orina.

Hasta aquí todo bien, pero el problema viene cuando no se expulsa o no se elimina la suficiente cantidad de ácido úrico del organismo.

 Ácido úrico alto: síntomas y complicaciones

Cuando existe un nivel alto de ácido úrico se corre el peligro de la formación de unos cristales sólidos que se depositan en las articulaciones. La acumulación de ellos provoca un dolor intenso al paciente. Este hecho es conocido comúnmente como “la gota”.

Es importante controlar el nivel de ácido úrico de nuestro organismo, como también el tratamiento rápido y eficaz de cualquier episodio de “gota”, ya que sus complicaciones son serias.

Cómo se acumulan los cristales de ácido úrico

La acumulación de cristales en las articulaciones puede ocasionar unos bultos duros llamados tofos. E incluso la aparición que cálculos renales y problemas urinarios, incluyendo todos los peligros que conlleva un mal funcionamiento del sistema renal de nuestro organismo.

 ¿Qué provoca el aumento del ácido úrico?

Como hemos visto el ácido úrico, siendo un desecho de nuestro organismo se interrelaciona severamente con nuestra alimentación. Dejando aparte mayor o menor eficacia que tenga nuestro organismo para expulsar al ácido úrico.

Teniendo esto en cuenta dentro de nuestra alimentación hay que controlar:

  • El exceso de carnes rojas
  • Exceso de pescados altos en proteínas y mariscos
  • Exceso de legumbres en nuestro menú.
  • Exceso de alimentos con azúcares añadidos.
  • Exceso de vegetales como champiñones, espárragos, espinacas o coliflores.
 Disminuir el nivel de ácido úrico

Recomendamos una dieta diurética para facilitar la expulsión del ácido úrico. Se puede ayudar con infusiones de Cola de Caballo o Frutos rojos. Evita las bebidas alcóholicas, tanto por fermentación como por destilación. Utiliza poca sal en tus comidas ya que la sal tiene propiedades favorables para la retención de líquidos y eso es lo que menos nos interesa en este caso. Y como siempre, bebe mucha agua.